Tras la reciente implementación por parte de Australia de una prohibición de las redes sociales para menores de 16 años, varios países europeos ahora están considerando o preparándose activamente para restringir el acceso a plataformas como TikTok, Instagram y Facebook para usuarios más jóvenes. La medida refleja la creciente preocupación por el impacto de las redes sociales en la salud mental, los patrones de sueño y la exposición a contenidos nocivos de los niños.

Dinamarca: una prohibición en curso

Dinamarca ha llegado a un acuerdo entre partidos para prohibir el acceso a algunas plataformas de redes sociales a menores de 15 años. El objetivo es proteger a los niños de las presiones relacionadas con las relaciones digitales, la interrupción del sueño y los contenidos nocivos. Si bien la legislación aún se está redactando, Dinamarca planea utilizar su sistema nacional de identificación electrónica y una futura aplicación de verificación de edad para hacer cumplir las reglas. El gobierno ya ha asignado 21,4 millones de euros a iniciativas de seguridad infantil en línea.

Francia: Impulsando la legislación

El ministro de asuntos digitales de Francia está preparando un proyecto de ley para restringir el acceso a las redes sociales para los menores de 15 años a principios de 2026. Esto sigue a un informe parlamentario que recomendó una prohibición total e incluso un toque de queda digital para los niños mayores. La medida fue impulsada en parte por demandas contra TikTok por parte de familias francesas que alegaban exposición a contenidos nocivos. El presidente Macron ha declarado que si la UE no actúa, Francia implementará restricciones de forma independiente.

España: El consentimiento de los padres como condición clave

España está estudiando un proyecto de ley que requeriría el consentimiento explícito de los padres para que los niños menores de 16 años accedan a las redes sociales. En algunos casos, la edad mínima sería 14 años. La ley también obligaría a las tiendas de aplicaciones a permitir la verificación parental de las descargas de aplicaciones. Una encuesta reciente indica que el 79% de los padres españoles apoyan tales restricciones, aunque se anticipan desafíos para su aplicación.

Italia: siguiendo el modelo australiano

El parlamento italiano ha propuesto una legislación que podría imponer restricciones a las redes sociales a niños menores de 15 años y regular a los “kidfluencers”. La ley aprovecharía una billetera de identidad digital vinculada al próximo sistema de verificación de edad de la UE. El ministro de Educación, Giuseppe Valditara, ha declarado explícitamente que el país debería seguir el enfoque de Australia. También está en marcha una demanda colectiva contra TikTok y Meta, alegando un uso generalizado por parte de menores de edad.

Grecia: un enfoque más amplio

Grecia está considerando una prohibición al estilo australiano, y el Primer Ministro Mitsotakis calificó las prácticas actuales de las redes sociales como un “experimento incontrolado” con niños. El país ya prohibió los teléfonos inteligentes en las aulas y lanzó un sitio web con instrucciones de control parental. Su aplicación “Kids Wallet” se utilizará como verificador de edad, almacenando identidades menores para su autenticación.

Alemania: un estudio de futuro

Alemania es el único país de la lista que aún no ha implementado restricciones a las redes sociales para niños menores de 16 años. El parlamento alemán ha encargado a un comité que estudie los impactos de las redes sociales en los adolescentes, y se espera un informe para fines de 2026. Si se implementa, una prohibición alemana no eximiría a los niños con el consentimiento de sus padres.

Conclusión: En toda Europa, el debate sobre el acceso de los niños a las redes sociales se está intensificando. Si bien los enfoques específicos varían, la tendencia es clara: los gobiernos están cada vez más dispuestos a intervenir para proteger a los menores de los posibles daños de estas plataformas. El éxito de estas medidas dependerá de su aplicación efectiva, un desafío que muchas naciones reconocen.