Los videos generados por IA son ahora algo común y desdibujan la línea entre la realidad y la invención. Herramientas como Sora de OpenAI, Veo 3 de Google y Nano Banana han hecho que sea más fácil que nunca crear deepfakes fotorrealistas, desde entretenimiento inofensivo hasta información errónea potencialmente peligrosa. Este rápido avance significa que lo que antes parecía obviamente falso ahora a menudo parece completamente creíble.

El desafío es real: la capacidad de crear contenido de IA convincente está superando nuestra capacidad de detectarlo. A medida que las empresas tecnológicas se apresuran a desarrollar modelos más sofisticados, los individuos también deben volverse más exigentes.

Por qué detectar vídeos de IA es cada vez más difícil

Sora y Veo 3 representan un salto adelante en la generación de vídeos con IA. Estas herramientas ofrecen imágenes de alta resolución con audio sincronizado y, a menudo, muestran una creatividad sorprendente. La función “cameo” de Sora permite la inserción perfecta de imágenes de personas reales en escenas generadas por IA, lo que hace que los deepfakes sean aún más convincentes. El impulso competitivo entre Google y OpenAI ha acelerado el desarrollo, lo que ha dado como resultado herramientas que pueden crear contenido real convincentemente más rápido que nunca.

Los expertos están preocupados por las implicaciones. Las figuras públicas y las celebridades son particularmente vulnerables, y el potencial de uso malicioso (desde respaldos falsos hasta eventos inventados) es significativo. Si bien las empresas de inteligencia artificial están comenzando a implementar salvaguardias, el problema subyacente es que la inteligencia artificial accesible facilita que cualquiera pueda crear falsificaciones convincentes.

Cómo identificar videos generados por IA

A pesar de los desafíos, existen pasos que puedes seguir para verificar la autenticidad de un video. Así es como:

1. Busque la marca de agua de Sora:
La aplicación Sora de OpenAI incluye una marca de agua blanca en movimiento en forma de nube en todos los videos generados. Esto es similar a la marca de agua de TikTok. Si bien son útiles, las marcas de agua se pueden recortar o eliminar con aplicaciones de terceros, por lo que no es un método infalible. OpenAI reconoce que la sociedad tendrá que adaptarse a un mundo donde los deepfakes están muy extendidos.

2. Verifique los metadatos:
Los metadatos de vídeo contienen información sobre su creación, incluidas marcas de tiempo, detalles de la cámara y credenciales de contenido generado por IA. OpenAI participa en la Coalición para la procedencia y autenticidad del contenido (C2PA), incorporando metadatos de identificación de IA en los videos de Sora. Utilice la herramienta de verificación de la Iniciativa de autenticidad de contenido (https://verify.contentauthenticity.org/ ) para verificar estos metadatos. La herramienta marcará los videos generados por Sora como “emitidos por OpenAI” y confirmará su origen de IA. Sin embargo, los metadatos se pueden manipular y otras herramientas de IA (como Midjourney) no siempre activan estas marcas.

3. Esté atento a las etiquetas de redes sociales:
Plataformas como Meta (Facebook, Instagram), TikTok y YouTube están experimentando con sistemas de detección de inteligencia artificial para marcar el contenido generado. Si bien estos sistemas son imperfectos, pueden proporcionar una indicación inicial.

4. Transparencia de la demanda:
El método más confiable es la divulgación del creador. Muchas plataformas ahora permiten a los usuarios etiquetar publicaciones generadas por IA. Anime a los creadores a hacerlo. A medida que la IA se vuelve cada vez más indistinguible de la realidad, la transparencia es crucial.

El futuro de la autenticidad

Ningún método por sí solo garantiza una detección perfecta. La mejor defensa es el escepticismo. No confíes automáticamente en todo lo que ves en línea. Inspeccione los videos detenidamente para detectar inconsistencias visuales, movimientos poco naturales o texto distorsionado. Incluso los expertos a veces se dejan engañar, por lo que la vigilancia es clave.

El aumento del contenido generado por IA exige responsabilidad colectiva. Los creadores, las plataformas y los espectadores deben adaptarse a un mundo donde la verificación es primordial. La línea entre lo real y lo falso se está borrando, y nos corresponde a todos garantizar que la verdad siga siendo discernible.