Sling TV está recortando el precio de su pase de streaming de un día a sólo 1 dólar hasta el 30 de noviembre, una medida directamente relacionada con una reciente victoria judicial contra Disney. Esta no es una promoción típica del Black Friday, sino más bien una celebración del derecho de Sling a ofrecer opciones de suscripción flexibles.

La disputa con Disney

En agosto, Disney demandó a Sling, alegando que el transmisor violó su contrato al descontar el acceso a corto plazo a canales fuera de las suscripciones mensuales tradicionales. Disney argumentó que los pases de día, fin de semana y semana de Sling socavaban los acuerdos de exclusividad que tenían vigentes. Sin embargo, el juez de distrito estadounidense Arun Subramanian se puso del lado de Sling esta semana y rechazó la solicitud de Disney de una orden judicial que habría bloqueado estos acuerdos.

Por qué es importante: Este fallo sienta un precedente sobre cómo los servicios de streaming pueden fijar precios y empaquetar su contenido. Disney y otros gigantes de los medios quieren cada vez más controlar cómo los consumidores acceden a sus canales, presionando para suscripciones a más largo plazo. La victoria de Sling desafía ese enfoque, argumentando que el acceso a corto plazo debería estar disponible.

Qué ofrecen los pases de Sling

El pase diario de $1 de Sling brinda a los suscriptores acceso las 24 horas a los 34 canales incluidos en su paquete Sling Orange. Los canales clave incluyen ESPN, CNN, TNT, TBS e, irónicamente, Disney Channel. La oferta se aplica tanto a los clientes nuevos como a los existentes de Sling, lo que les permite pagar la tarifa con descuento durante el período promocional.

Más allá del Day Pass, Sling también ofrece:

  • Pases de fin de semana: $10 para acceso de viernes a domingo.
  • Pases de semana: $15 por siete días de transmisión.

Conclusión: La agresiva estrategia de precios de Sling está diseñada para atraer espectadores ocasionales que no quieren comprometerse con una suscripción mensual completa. Esta victoria legal les permite continuar ofreciendo esas opciones, lo que podría obligar a Disney y otras cadenas a reevaluar sus tácticas de distribución.

Esta decisión pone de relieve una tensión creciente en el panorama del streaming entre las empresas de medios tradicionales que buscan control y los servicios más nuevos que priorizan la flexibilidad para los consumidores.