El gobierno del Reino Unido está avanzando hacia regulaciones más estrictas para el acceso de los jóvenes a las redes sociales, y el Primer Ministro Rishi Sunak ha prometido aplicar medidas enérgicas contra el uso de teléfonos inteligentes por parte de menores de 16 años. Las medidas propuestas, cuya consulta está prevista para marzo, tienen como objetivo mejorar la seguridad en línea y abordar las crecientes preocupaciones sobre el daño a los niños.
Planes gubernamentales: prohibir el acceso, restringir funciones
El gobierno está explorando una prohibición para que los menores de 16 años accedan a las plataformas de redes sociales, incluidas restricciones a funciones adictivas como el desplazamiento infinito. Estas propuestas se extienden a impedir que los niños utilicen VPN para eludir las restricciones de edad y limitar su interacción con chatbots de IA, particularmente a la luz de las preocupaciones sobre la explotación y las imágenes deepfake.
Específicamente, los ministros están apuntando a las lagunas jurídicas que permiten a los chatbots generar contenido inapropiado, como deepfakes sexualmente explícitos, y planean imponer un cumplimiento más estricto de la Ley de Seguridad en Línea existente. Se utilizarán enmiendas al proyecto de ley sobre escuelas y bienestar infantil y al proyecto de ley sobre vigilancia policial y criminalidad para acelerar los cambios legales a medida que evolucionen los comportamientos en línea.
El modelo australiano: un plan potencial
El Reino Unido puede inspirarse en Australia, que implementó por primera vez en el mundo una prohibición de las redes sociales para menores de 16 años en diciembre de 2023. Esta legislación exige que las principales plataformas, incluidas TikTok, YouTube, Instagram, Facebook y X (anteriormente Twitter), bloqueen a los usuarios jóvenes o enfrenten fuertes multas de hasta £26,5 millones.
La aplicación de la ley se basa en una combinación de herramientas de estimación de la edad, que incluyen análisis de comportamiento, verificación de selfies y, potencialmente, incluso datos bancarios o de identidad. Se espera que la prohibición afecte a más de un millón de cuentas.
Críticas y preocupaciones
La prohibición propuesta ha generado críticas de los usuarios jóvenes, y muchos expresaron su consternación por haber sido excluidos de las plataformas sociales. Algunos grupos de padres y defensores de la seguridad infantil han acogido con satisfacción las medidas, mientras que las empresas tecnológicas y las organizaciones de libertades civiles advierten sobre infracciones de la privacidad, falsificación de edad y un posible cambio hacia plataformas más riesgosas.
Las empresas de redes sociales reconocen que los menores de 16 años contribuyen poco a los ingresos publicitarios, pero advierten que la prohibición perturba la canalización de futuros usuarios. Datos recientes indican que el 86% de los niños australianos de entre 8 y 15 años utilizaban las redes sociales antes de que la prohibición entrara en vigor, lo que sugiere que la medida podría alterar significativamente los hábitos digitales.
Siguen existiendo desafíos para la aplicación de la ley, ya que las primeras pruebas en Australia revelaron que las plataformas tardaron en implementar completamente las restricciones, y algunas cuentas de menores aún estaban activas horas después de que la ley entrara en vigor.
La medida subraya una tendencia creciente hacia una regulación más estricta de la vida digital de los niños, impulsada por la creciente evidencia de los daños en línea. Sin embargo, equilibrar la seguridad con la libertad de acceso y la privacidad sigue siendo un desafío importante para los responsables de la formulación de políticas.






























