Las herramientas de inteligencia artificial (IA) de Google, incluidas Gemini y Nano Banana, ya no cumplirán con las solicitudes para generar imágenes basadas en personajes de Disney. Este cambio se produce después de que Disney enviara una carta de cese y desistimiento a Google en diciembre, acusando al gigante tecnológico de permitir la infracción de derechos de autor a través de sus plataformas de inteligencia artificial.
La presión legal de Disney
Disney argumentó que Google se estaba beneficiando de su material protegido por derechos de autor sin garantías suficientes. La compañía afirmó que las herramientas de inteligencia artificial de Google producían fácilmente imágenes de personajes de Disney, incluso cuando se les solicitaba indirectamente. Por ejemplo, una solicitud de “un ratón de dibujos animados con grandes zapatos amarillos” antes generaba una imagen parecida a Mickey Mouse, pero ahora genera un mensaje de error.
Desde entonces, Google ha actualizado sus sistemas de inteligencia artificial para bloquear este tipo de solicitudes. Cuando se les solicitan referencias de personajes o descripciones similares a las propiedades de Disney, las herramientas ahora se niegan a generar contenido, expresando preocupaciones sobre los derechos de autor de terceros.
Intereses comerciales en conflicto
La situación se complica por la asociación existente de Disney con OpenAI, el creador de Sora. En 2023, Disney invirtió mil millones de dólares en OpenAI y negoció un acuerdo para incluir 200 de sus personajes en el generador de vídeo Sora. Esto sugiere que Disney está aplicando selectivamente su protección de derechos de autor basándose en intereses comerciales.
Para añadir otra capa a la situación, la empresa matriz de CNET, Ziff Davis, está demandando a OpenAI por infracción de derechos de autor relacionada con sus propios datos de entrenamiento de IA.
Las implicaciones más amplias
Esta disputa pone de relieve la creciente tensión entre el desarrollo de la IA y los derechos de propiedad intelectual. A medida que los generadores de imágenes y videos de IA se vuelven más sofisticados, compañías como Disney están presionando agresivamente para lograr controles más estrictos sobre cómo se utilizan sus personajes protegidos por derechos de autor. La medida plantea dudas sobre el futuro del contenido generado por IA y el equilibrio entre la libertad creativa y la protección legal.
En última instancia, la decisión de Google de bloquear las indicaciones de los personajes de Disney es una respuesta directa a la presión legal. Sienta un precedente sobre cómo las empresas de IA afrontarán las disputas sobre derechos de autor a medida que la IA generativa siga evolucionando.
