Los fiscales italianos han confirmado oficialmente que el periodista Francesco Cancellato, director del sitio web de noticias Fanpage, fue pirateado utilizando el software espía Paragon en diciembre de 2024. Esta confirmación se produce después de que un informe técnico revelara rastros de la intrusión en su teléfono, junto con infecciones similares dirigidas a los activistas Giuseppe Caccia y Luca Casarini. Los ataques, ejecutados esa misma noche, sugieren una campaña coordinada.
Infecciones confirmadas y orígenes poco claros
Si bien la investigación identificó rastros de software espía en el dispositivo de Cancellato, se desconoce la identidad del autor. A pesar de los informes iniciales de WhatsApp que alertaron a alrededor de 90 personas, incluidos periodistas y miembros de la sociedad civil, sobre posibles ataques del software espía de Paragon Solutions, el alcance total de la operación aún está bajo escrutinio.
Respuesta del gobierno y escrutinio continuo
El gobierno italiano, encabezado por la primera ministra Giorgia Meloni, ha negado su participación en el hackeo del teléfono de Cancellato y sólo ha ofrecido vagas garantías de cooperación con los investigadores. Esto ha provocado críticas del propio Cancellato, que acusa al gobierno de evasión y engaño.
Discrepancias en la evidencia
El informe del fiscal no encontró pruebas directas de operaciones gubernamentales contra Cancellato, a pesar de conclusiones anteriores del Comité Parlamentario Italiano para la Seguridad de la República (COPASIR) que confirmaban que Caccia y Casarini eran objetivos legales. Esta discrepancia ha planteado dudas sobre la transparencia en las investigaciones oficiales, como señaló el investigador del Citizen Lab, John Scott-Railton.
Tendencia europea de abuso de software espía
Italia se suma a una lista cada vez mayor de naciones europeas involucradas en escándalos de software espía, entre ellas Grecia, Hungría, Polonia y España. La reciente sentencia de ejecutivos de Intellexa en Grecia por escuchas telefónicas ilegales subraya las crecientes preocupaciones sobre la vigilancia gubernamental y las violaciones de la privacidad. Desde entonces, Paragon canceló sus contratos con clientes italianos en respuesta al escándalo.
La investigación permanece abierta mientras las autoridades buscan identificar a los responsables de piratear el teléfono de Cancellato. El caso destaca la creciente amenaza que representa el software espía comercial y la falta de responsabilidad en su implementación.




























