La MacBook Neo recientemente lanzada por Apple destaca no sólo por su asequibilidad, sino también por un cambio significativo hacia la reparabilidad, un cambio bienvenido después de años de dispositivos cada vez más difíciles de reparar. Según un desmontaje detallado realizado por iFixit, el Neo es el MacBook más fácil de reparar en aproximadamente catorce años.
El avance de la batería
La mejora más llamativa es la batería. A diferencia de los modelos anteriores de MacBook donde las baterías estaban pegadas agresivamente en su lugar, el Neo asegura su batería con una bandeja y 18 tornillos. Si bien esto puede parecer engorroso, iFixit enfatiza que los tornillos son mucho preferibles al adhesivo, lo que simplifica enormemente el reemplazo. Esta elección de diseño por sí sola provocó “aplausos en toda la oficina de iFixit”, lo que indica un verdadero paso adelante para los derechos de reparación de los consumidores.
Asistencia de reparación y diseño modular
Más allá de la batería, el Neo presenta varios otros cambios fáciles de reparar:
- Un árbol de desmontaje plano permite un acceso más fácil a los componentes.
- El Asistente de reparación de Apple parece aceptar piezas de repuesto de terceros sin problemas, evitando restricciones anteriores.
- La pantalla y el teclado ahora son mucho más fáciles de reemplazar.
A pesar de estos avances, la MacBook Neo no es perfecta. La RAM soldada y el almacenamiento siguen siendo una limitación, lo que impide realizar actualizaciones sencillas. Sin embargo, iFixit le otorga al Neo una puntuación de reparabilidad de 6 sobre 10, que es notablemente alta para una MacBook moderna.
Una historia de restricciones de reparación
El cambio de Apple hacia la reparabilidad es notable dada su resistencia en el pasado. La MacBook Pro con pantalla Retina de 2012 marcó un punto de inflexión, con componentes pegados como tarjetas de memoria y baterías que obtuvieron una pésimo puntuación de reparabilidad de 1 sobre 10. Este rediseño coincidió con un impulso para canalizar las reparaciones a través de servicios autorizados por Apple, bloqueando efectivamente a los talleres de reparación independientes y a los entusiastas del bricolaje.
A lo largo de los años, Apple enfrentó críticas por oponerse a las leyes de derecho a reparar e implementar barreras de emparejamiento de piezas que desactivaban los dispositivos que utilizaban componentes que no eran del fabricante. La marea comenzó a cambiar cuando estados como Oregón aprobaron leyes que permitían a los consumidores reparar sus propios dispositivos, lo que obligó a Apple a flexibilizar las restricciones sobre las reparaciones de iPhone.
Un paso en la dirección correcta
Si bien la RAM y el almacenamiento permanecen soldados, la MacBook Neo prioriza la reparación de componentes que fallan con frecuencia. La batería, los puertos y la pantalla son más accesibles que en modelos anteriores. Como concluye iFixit, el diseño interno es “inusualmente sensato”, lo que representa una mejora significativa para cualquiera que valore la longevidad y la reparación independiente.
El MacBook Neo señala un posible cambio en el enfoque de Apple respecto del diseño de productos. Al priorizar la reparabilidad de componentes críticos, la empresa reconoce la creciente demanda de productos electrónicos sostenibles y fáciles de usar.






























