Una nueva startup, Eragon, apuesta a que el futuro del software empresarial no se trata de interfaces, sino de indicaciones. Fundada en agosto de 2023, la empresa acaba de obtener 12 millones de dólares en financiación para construir un sistema operativo de inteligencia artificial para clientes empresariales, con una valoración de 100 millones de dólares. La idea central: el software tradicional, con sus botones y menús, está obsoleto. En cambio, los negocios se llevarán a cabo enteramente a través de indicaciones en lenguaje natural para grandes modelos de lenguaje (LLM).
¿La muerte de la interfaz?
El fundador de Eragon, Josh Sirota, aprovecha su experiencia en la implementación de software en Oracle y Salesforce para argumentar que el modelo existente no funciona. Su empresa pretende ofrecer paquetes de software empresarial (incluidas herramientas como Salesforce, Snowflake, Tableau y Jira) a través de una interfaz LLM.
Sirota imagina un sistema donde los usuarios simplemente preguntan lo que necesitan, en lugar de navegar por menús complejos. ¿Necesita un tablero? Simplemente solicite a Eragon que cree uno. ¿Quiere analizar posibles pérdidas en acuerdos? Pídale a la IA que proporcione una evaluación y asigne agentes para que actúen en consecuencia. La demostración es convincente, pero también plantea preguntas sobre cómo manejar casos extremos y garantizar la auditabilidad.
Seguridad y propiedad de los datos
Un diferenciador clave para Eragon es su enfoque en la seguridad de los datos. A diferencia de depender de API de IA externas, Eragon entrena modelos en conjuntos de datos de clientes dentro de sus entornos de seguridad existentes. Esto significa que las empresas conservan la propiedad de sus datos y ponderaciones de modelos, evitando los riesgos de compartir información confidencial con terceros.
Este enfoque aborda una preocupación crítica en la adopción de la IA empresarial: las empresas quieren los beneficios de la IA sin sacrificar el control sobre sus datos. El discurso de Eragon se centra en mantener todo local, permitiendo a las empresas implementar modelos entrenados en años de datos propietarios como activos valiosos de propiedad.
El futuro del trabajo: IA agente
Eragon no está solo en esta visión. El director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, recientemente se hizo eco de este sentimiento y afirmó que las herramientas de IA agentes remodelarán fundamentalmente el trabajo administrativo. La iniciativa de Huang, NemoClaw, valida aún más la tendencia al facilitar la implementación de agentes de IA seguros y de nivel empresarial.
La transición refleja el cambio de mainframes a computadoras personales: si bien existen poderosos servicios de inteligencia artificial centralizados, la adopción masiva dependerá de herramientas locales personalizables. Las empresas necesitarán agentes y modelos de IA personalizados y adaptados a sus necesidades específicas y querrán tener un control total sobre ellos.
“La mayoría de los datos que tenemos deben permanecer seguros y detrás de nuestra propia nube”, dice Nico Laqua, director ejecutivo de Corgi. “Eragon entrena modelos de última generación con nuestros datos y los implementa en nuestro propio entorno”.
Eragon ya lo utilizan varias grandes empresas y nuevas empresas, posicionándose como pionero en este mercado emergente. La competencia será feroz, pero la dirección es clara: es probable que el futuro del software empresarial sea rápido, seguro y de propiedad exclusiva de las empresas que lo utilizan.
