Alphabet’s X, la “fábrica experimental” de la compañía, ha lanzado una nueva compañía independiente, Anori, enfocada en uno de los aspectos más notoriamente lentos y costosos de la construcción: el proceso de obtención de permisos y predesarrollo. La empresa obtuvo 26 millones de dólares en financiación liderada por Prologis y Builders VC, con la participación de la propia Serie X Capital de Alphabet.
El problema: años de retrasos y costos crecientes
El actual ciclo de vida del desarrollo inmobiliario está plagado de ineficiencias. Desde el momento en que un desarrollador decide construir hasta la primera pala en el suelo, los proyectos a menudo enfrentan de dos a cuatro años de retrasos, obstáculos burocráticos y costos vertiginosos. Esta fase de “predesarrollo” implica un proceso fragmentado en el que arquitectos, ingenieros, contratistas y reguladores gubernamentales operan en silos. Los cambios en el diseño pueden desencadenar meses de nuevos cálculos, y las aprobaciones de la ciudad por sí solas pueden tardar más de un año, lo que a menudo resulta en que los proyectos sean reelaborados o abandonados por completo.
Esta ineficiencia no es sólo un dolor de cabeza; es un factor importante de los altos costos de construcción y la escasez de viviendas. La falta de coordinación entre las partes interesadas significa pérdida de tiempo, recursos y, en última instancia, precios más altos para los consumidores.
La solución de Anori: una plataforma unificada para la transparencia
Anori tiene como objetivo agilizar este proceso mediante la creación de una plataforma única para todas las partes involucradas, incluidos los municipios. El objetivo es sacar a la luz los conflictos de cumplimiento en semanas en lugar de meses, lo que permitirá iteraciones y aprobaciones más rápidas. La atención inicial se centrará en los edificios multifamiliares de tamaño mediano (de 5 a 100 unidades), un segmento considerado “la forma más eficiente de vivir para las personas” y crucial para abordar las necesidades de vivienda. Sin embargo, la empresa planea expandirse a proyectos más grandes, incluidos hospitales y centros de datos.
Historia de intentos y aceptación de la industria de X
Este no es el primer intento de X de alterar la industria de la construcción. Dos empresas derivadas anteriores, Vannevar Technologies (más tarde Flux) y un proyecto de automatización de fábricas, no lograron ganar terreno. Esta vez, sin embargo, la dinámica es diferente. En lugar de presentar un producto terminado, X involucró a los líderes de la industria (Prologis, importantes firmas de arquitectura y contratistas) en el proceso de desarrollo desde el principio.
Este cambio de estrategia es fundamental. Al convertir a estas partes interesadas en inversionistas en lugar de futuros clientes, X creó un incentivo financiero para que defendieran la adopción de Anori. La empresa ya consiguió una importante asociación con Río de Janeiro, que está utilizando la plataforma para modernizar su proceso de concesión de licencias urbanas.
El panorama general: el ecosistema en crecimiento de X
Anori es parte de una tendencia más amplia dentro de X hacia la conversión de proyectos exitosos en empresas independientes. Otros alumnos recientes incluyen Taara (comunicaciones ópticas inalámbricas), Waymo (tecnología de conducción autónoma) y Wing (entrega con drones). X planea graduar aproximadamente dos empresas por año, con el apoyo de su fondo Series X Capital, que proporciona inversión externa y al mismo tiempo mantiene la influencia de Alphabet a través de un puesto de observador en la junta.
El éxito de Anori depende de la capacidad de la plataforma para ofrecer resultados tangibles: aprobaciones más rápidas, menores costos y mayor transparencia. Si tiene éxito, podría remodelar fundamentalmente la forma en que se conciben y ejecutan los proyectos inmobiliarios, desbloqueando ganancias de eficiencia en toda la industria.





























