La Comisión Europea está totalmente de acuerdo con W.

Anunciada el miércoles, la medida marca el respaldo oficial a una nueva plataforma de redes sociales nacida íntegramente en Europa. No es sólo un proyecto paralelo, sino una jugada estratégica.

¿Qué es este lugar?

Lanzado en concepto en enero en el Foro Económico Mundial, W promete los sospechosos habituales: humanos verificados, transparencia y privacidad. Libertad de expresión incluida. Pero está construido en Suecia.

¿El cerebro detrás de esto? Emprendedores que mezclan medios, tecnología e inteligencia artificial.

Beta ya está disponible. Esta semana.

Pero no puedes simplemente registrarte. Tienes que aplicar. El equipo W examina a todos.

Los peces gordos ya están ahí. Ursula von der Leyen está en ello. Antonio Costa también. El liderazgo europeo está probando el terreno.

¿Identidad o anonimato?

No apareces simplemente en línea. Aquí no.

La verificación es el guardián. Compartes tu nombre real, claro. O usas W Identity. Una aplicación independiente que escanea su pasaporte o documento de identidad directamente en su dispositivo. Ningún servidor lo ve. Solo tú y tu teléfono.

La directora ejecutiva Anna Zeiter lo dejó claro antes: los datos permanecen en suelo europeo. En concreto, servidores propiedad de empresas europeas.

Sin inversores extranjeros. Ninguno. Sólo dinero continental.

Para la infraestructura tecnológica, están mirando a Proton (que es correo electrónico cifrado en Suiza) y UpCloud (Finlandia). Todo se alinea con las estrictas leyes de privacidad de la UE. ¿Por qué utilizar nubes americanas cuando tienes finlandesas?

El impulso de la soberanía

Esto no es un accidente.

El lanzamiento encaja perfectamente en el movimiento de soberanía tecnológica y de inteligencia artificial. Europa quiere salir de la sombra de las grandes tecnológicas estadounidenses. Países como Francia, Alemania y los Países Bajos están nerviosos.

La dependencia de plataformas extranjeras parece un riesgo para la seguridad. Abundan las preocupaciones sobre los datos. ¿A quién pertenece el panorama digital?

¿No hay vuelta atrás?

El campo más amplio

W no está solo en este experimento.

Echa un vistazo a Bulle. O Eurosky. Monnett, eYou. Surgen un montón de alternativas.

Algunos firmaron una declaración la semana pasada. Un compromiso para construir la “pila social” de Europa. ¿Su objetivo? Infraestructura diversa. Sistemas resilientes. Una ruptura con lo que llaman la “gobernanza autoritaria” de los gigantes monopolistas.

“Aléjate de las grandes plataformas monopólicas”

Es un comienzo complicado. Investigación, escaneos de identidad, nuevas reglas. Pero por ahora, Europa está observando si funciona. O si es simplemente otra aplicación que olvidaremos el martes.