Es como una escena de una novela de ciencia ficción. Considere cambiar el canal. La televisión obedece. Sin control remoto en mano. No hay necesidad de comandos de voz. Pura intención.

Esto no es un truco. Eso es cierto. Y acabamos de probarlo.

CHIP tomó el Kit para desarrolladores NextMind. El objetivo es sencillo. Vea si la interfaz cerebro-computadora realmente puede cambiar el canal de televisión. ¿El resultado? Funciona. Pero no es magia. Es complicado, caro y actualmente limitado.

¿Qué es NextMind?

NextMind es una startup fundada por ex ingenieros de Meta (Facebook). Se centran en las interfaces cerebro-computadora (BCI). El producto estrella de la empresa es una diadema ligera. Se asienta cómodamente sobre tus ojos. Se parece menos a un visor de realidad virtual de alta gama que a un dispositivo médico.

Este dispositivo utiliza electroencefalografía (EEG). Detecta la actividad eléctrica del cerebro. Específicamente, busca una señal llamada respuesta P300. Esta es la respuesta del cerebro a ciertos estímulos visuales.

Aquí está el truco. La diadema proyecta una rejilla parpadeante en la retina. Cada celda de la cuadrícula parpadea a una frecuencia diferente. Cuando te concentras en una célula, tu cerebro envía una señal distinta. El dispositivo lee esta señal. Lo traduce en un comando.

En el experimento de televisión, la configuración fue ligeramente diferente. En lugar de una cuadrícula, el usuario ve una serie de canales. La televisión los reproduce en bucle. Los usuarios se centran en los canales que necesitan. El sensor NextMind capta el pico neuronal. Envía una señal a la computadora conectada. Esa computadora controla la televisión.

Cómo se desarrolló la prueba

No nos limitamos a agitar las manos y esperar lo mejor. Realizamos una prueba controlada.

Esta configuración requiere tres componentes.
1. Diadema NextMind.
2. Portátil con SDK de desarrollador.
3. Smart TV con conexión IR Blaster o HDMI-CEC.

Este proceso es lento. No basta con decir “Quiero cambiar al canal 5”. aún. El usuario tenía que ver el televisor pasando por las opciones. Centrarse en el canal deseado. Espere hasta que el sistema registre la señal P300. Entonces, se envió la orden.

La latencia fue notable. Hubo un retraso entre el pensamiento y la acción. No es inmediato. Había que tener paciencia. El sistema requiere una señal clara. Los sonidos circundantes y la actividad cerebral pueden distraer.

“No se trata de velocidad, se trata de demostrar el concepto”.

La precisión fue decente pero no perfecta. Nos perdimos uno o dos canales. El sistema puede malinterpretar lo que ve a primera vista como una elección. Requiere concentración. Esto no es pasivo. Tienes que concentrarte activamente.

Por qué esto es importante para los usuarios cotidianos

Entonces, ¿para quién es esto? Bueno, son desarrolladores e investigadores. El kit cuesta alrededor de $249. No es un producto de consumo para visualización casual.

Pero las implicaciones son enormes.

La accesibilidad es el modo principal de uso. Para las personas que sufren parálisis o enfermedad de la neurona motora, esta tecnología puede restaurar la independencia. Imagine poder controlar su silla de ruedas o su interfaz doméstica inteligente sin mover un músculo.

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